Rubén Castro ha acudido esta mañana al estadio Benito Villamarín para entrenarse con normalidad junto a sus compañeros, después de quedar ayer en libertad con cargos y con una orden de alejamiento de 300 metros de su expareja. El jugador pasó primero por la comisaría de Blas Infante y posteriormente acudió a declarar al Juzgado de La Buhaira.
De momento nada ha alterado la normalidad en el día después del incidente. Está por ver la decisión que tome Mel de aquí al sábado, quien seguro que dialogará con el jugador para ver si se siente en condiciones para afrontar el importante partido. El club sí varió los planes previstos para hoy, pues la sesión iba a ser a puerta abierta. Para evitar el otro juicio en las gradas, el del pueblo, los dirigentes y el entrenador han creído que lo mejor era aislarse en el estadio.
El juez ha abierto un período de instrucción, tras el cual se verá si se celebra un juicio o se archiva la causa. De manera oficial no habrá ninguna comunicación por parte de la entidad, pues hay que dejar que la justicia actúe, apoyando mientras a su futbolista, claro está.
No hay comentarios:
Publicar un comentario